En 1851 se instalaron en la ciudad San
Pedro de Macorís nuevas parroquias mediante decreto del “ Sínodo"
y en ese mismo año llega a la comunidad de Hato Mayor el
sacerdote español Antonio Barosela. Luego llega a Macorís,
procedente de Hato Mayor, el citado sacerdote, quien bautizó a
varios niños y casó a parejas de novios.
Según el desaparecido periodista e
historiador Miguel Alfonso Mendoza (Piri), éste fue el primer
cura auxiliar que llegó a esta población y ofreció la primera
misa en el lugar. Fue en 1855 cuando el comandante de armas,
general Antonio Guzmán, dona una capilla de tablas de capac, la
cual estaba techada de yaguas y fue bendecida por Pedro Carrasco
y Capeller.
Ya en 1845 Carrasco había sido
sacerdote en Hato Mayor y posteriormente en el municipio de San
José de los Llanos, falleciendo en 1869. En enero de 1861, el
encargado interino de la Arquidiócesis de Santo Domingo, el
padre Pina, designa al reverendo Elías González como cura fijo
de Macorís.
González era nativo de Murcia, España,
quien construyó una nueva capilla, la que fue derribada por una
riada del Higuamo. Posteriormente consigue unos terrenos que
eran propiedad de los Camarena, donde levantó nuevamente otra
parroquia y la consagró a la devoción de la Caridad del Cobre.
Luego, ésta fue devorada por un
incendio en 1880 y según el historiador Alfonso Mendoza, la
veneración se debe a doña Matilde Larancuent de Bernardino.
Indicó que Ellas González escribió y publicó una novela a
nuestra señora Caridad del Cobre en el 1861, y es la primera
publicación donde aparece el nombre, de San Pedro de Macorís.
También el padre Fermín Romero
construyó una pequeña parroquia antes de partir a su país, y que
para el 1890 se construye un hermoso templo de caoba
prefabricado y fue bendecido por el arzobispo Fernando A. de
Mariño.
Alfonso Mendoza, dijo que un fuerte
vendaval, hizo virar una lámpara que alumbraba la esfera del
reloj, reduciéndola a cenizas pese a los esfuerzos que se
hicieron. Luego, el livista Corso Antonio Luciani, ordenó de
inmediato la construcción de una pequeña capilla de ladrillo y
mampostería.
Según el historiador Mendoza, Luciani
hizo el hospital San Antonio, el que luego pasó a ser el Card
Teodore Georg, y también hizo una lotería. Dijo que se hizo una
junta pro-construcción del nuevo templo, la cual fue presidida
por Rolando Martínez Sardá.
En el inicio del siglo XX el padre
Antonio Llardó,
de origen dominicano, ordenó al ingeniero Macorisano Octavio
Augusto Acevedo Camarena, la construcción de un nuevo templo de
hormigón armado con los planos del arquitecto Polanco Antón
Nechadoma.
Esta se convierte en la primera iglesia
en Hispanoamérica construida en concreto ysu torre fue
remodelada por Acevedo yNechadoma, quienes le dieron un
estilo arabesco en su ventana (hojibales yen las armenas).
El 1910 se detuvo la construcción
templo ycontinuó diez años después la terminación de la
bóveda a cargo del ingeniero macorisano Francisco Reyes Chicano.
En 1950 José Armenteros Ferrero dona el dinero para la
remodelación. En la puerta oeste central se le cambió el estilo
de un pértigo del siglo XVL.
Esta iglesia, que pasó a llamarse San
Pedro Apóstol, es visitada por turistas de diversos países por
su gran atractivo arquitectónico, y su frente da hacia la calle
Domínguez Charro. En 1997 pasó a ser la Catedral San Pedro
Apóstol debido a que fue posesionado Monseñor Francisco Ozoria
Acosta como obispo de esta ciudad.