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San Pedro de
Macorís.- Reconocido
como rudo y fuerte, el mejor pegador de su tiempo y
probablemente de todas las épocas, habiendo sido campeón
nacional del peso mediano. CARLOS PÉREZ, cuyo nombre boxístico
era “El Zurdo del Higuamo”, hizo historia en la década del 40,
cuando asombró a los amantes del “deporte de las narices chatas”,
por su contundente pegada, frente a todos los pugilistas de
aquellos años. Pérez era
oriundo de San Pedro de Macorís. Allí nació en 1923 y creció con
una extraordinaria robustez física. Ha sido uno de los
boxeadores criollos que más se ha destacado en playas
extranjeras, especialmente ganó mucha popularidad en Cuba.
El 24 de febrero de 1943, en el Palacio de los Deportes de La
Habana, Cuba, el Zurdo venció por decisión de los jueces en 12
asaltaos al veterano peleador cubano Evelio Mustelier (Kid
Tunero), para conquistar el campeonato centroamericano de
aquellos años.
El Zurdo superó tres veces a Efraín Pérez, un gran estilista;
dos veces al Zurdo de la Atarazana y también dispuso a su antojo
de Kid Gentileza, El Carnicero, de Papasito Mercado y del cubano,
el Soldado Molina. El 26 de marzo de 1943 le ganó por nocaut en
el primer round a Marcial Victoriano (El marino del Menphis),
quien fue a la lona 11 veces en el minuto y 20 segundos que duró
el encuentro.
Ese mismo año perdió su invicto
en Santo Domingo por puntos fuertes frente al cubano Roberto
Aguilera, pero en 1945 le ganó por nocaut en La Habana en pelea
de revancha.
En Aruba, el petromacorisano le dio una tunda de golpes al
cubano Kid Charol, a quien derribó por la cuenta final. En Lima,
Perú, se enfrentó a Antuco Frontado, un invicto de 32 peleas y
lo despachó en el propio primer asalto; lo mismo hizo en
Argentina con el pugilista Antonio Martínez.
Este campeón salió victorioso en 1950 contra el panameño Yong
Shadow y versus el norteamericano Clair Redman. Además, el
quisqueyano derrotó en 1956, en Santo Domingo, al cubano
Charolito Espirituano, al Túgamo Contreras y al criollo Rafael
Herrera (Cuero Duro).
Luego de una vida muy desordenada,
Pérez murió en 1960, a los 37 años. Según la versión obtenida de
amigos del peleador, lo mataron a cuchilladas en un café de San
Pedro de Macorís. Su final fue trágico. |