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Es tiempo
de que los partidos políticos, las alianzas, coaliciones
o frentes entiendan que esa 'foto del 2008 de definición
política' es solo eso, Una foto.
Una instantánea del porque estoy hoy, con el menos malo;
que es Leonel, hoy en día. Ganara, con estrecho margen,
a la oposición. Guárdenme ese vaticinio.
Eso no garantiza que después de LUNA DE MIEL, con el
candidato tres veces presidente, no le demandaremos las
promesas y cumplimientos al equipo en el poder.
Al ganar, espero humildad y no asumir supuestos derechos
de propiedad sobre el electorado, ni presumir con cierta
soberbia sobre circunstanciales mayorías relativas, o lo
que es mucho más débil aun, minorías poco relevantes, ya
que eso es desconocer no solo la sociología política más
elemental sino también el mecanismo más básico del
votante dominicano.
En democracias como las nuestras, donde los partidos
políticos, en su inmensa mayoría, no responden a una
definición ideológica sino que solo representan a
sectores de poder o intereses de grupos económicos, esta
lógica del voto comprometido momentáneamente, toma más
significación aun.
Los partidos políticos locales tienen una amplia
coincidencia en su pensamiento sobre los temas centrales
de la gestión pública. Son casi todos, intervencionistas
desde lo económico, defienden las políticas activas del
Estado, sostienen férreamente la necesidad de una
presión tributaria importante, asumen dogmáticamente,
sin aceptar discusión alguna, el rol del Estado frente a
temas como la educación, la salud, la previsión social,
la seguridad, mucho mas aún en las cuestiones
relacionadas al campo de la economía.
Así las cosas, analizar las elecciones nuestras como si
fuéramos democracias mas evolucionadas, es caer en un
error de simplicidad. Nosotros elegimos solo dirigentes,
a veces líderes, circunstanciales detentadores del poder,
pero que responden todos a idénticos preceptos
ideológicos con sutiles matices que intentan disimular
sus similitudes.
En RD ¡Concho primo, prima! ¿Quienes piensan diferente
en temas centrales de sus ciudades, sus provincias, o la
nación que no sea siguiendo líneas trazadas desde arriba?
Alguna vez sucederá. Es parte del proceso de maduración
de las democracias. Mas tarde o mas temprano las
democracias en estas latitudes iniciarán ese camino en
el que los políticos, los dirigentes, los partidos se
agruparán según sus afinidades ideológicas,
encolumnándose según su forma de ver la vida y en base
al aporte que la política puede hacer a sus sociedades.
Mientras tanto, es conveniente abandonar cualquier
intento de lectura política que no contemple que se
trata solo de votos prestados. Nada hace pensar que el
proceso de reagrupamiento de organizaciones partidarias
ya se ha iniciado con el sesgo de una orientación
aportada por las visiones ideológicas. Por ahora las
alianzas son solo meros acuerdos electorales de
dirigentes que a lo sumo tratan de compatibilizar
estilos personales. A veces ni eso. Incluso en alguna
oportunidad solo consiguen un enemigo común que funciona
como elemento aglutinador.
Será cuestión de que los circunstanciales triunfadores,
esos que les toca en suerte conducir los destinos de sus
sociedades, se dediquen a gobernar. Los restantes
dirigentes, esos que perdieron pero que conforman, la
también circunstancial minoría de turno, se deberán
ocupar de cumplir el rol de contrapeso del poder. No hay
margen para la soberbia, ni para festejos demasiado
ampulosos.
Deben tener claro que nadie ganara en la 1ra vuelta con
un 51% puro. Se necesita obtener la cantidad de 2
millones 984 mil 216 votos, para ganar en la primera
vuelta y así superar el 50% más 1 voto, esa cantidad de
votos, no ha sido obtenida por ningún partido o alianza
hasta hoy.En 2004 fue menos.
Nota: Oración Nacional que compartimos: Jesús, la
RD aun no es lo que quiere ser, ni siquiera lo que debe
ser, pero gracias, Señor, por no ser lo que era cuando
Lilís, Trujillo y hoy, pasados por un triste PPH.
En resumen: El destino, ya no se predice. El destino se
construye
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