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Con
el fracaso de la huelga convocada por las organizaciones
que conforman el Foro Social Alternativo quien fracasó
realmente fue el otrora glorioso Partido Revolucionario
Dominicano y su candidato presidencial Miguel Vargas
Maldonado. El pliego de demandas presentado por los
promotores del paro de labores es el mismo que
históricamente han planteado los llamados grupos
populares a las distintas gestiones de gobierno que se
han sucedido desde el ajusticiamiento de Trujillo hasta
la fecha. Nadie ha dicho que dichas peticiones no son
validas y justas.
No obstante, es oportuno decir que el pueblo está
consciente de la profunda y severa crisis
económico-financiera que afectó al país desde principios
del año 2003 hasta fines del 2004 y aun recuerda quienes
fueron los responsables de generarla. Pero hay que
señalar también que la inmensa mayoría de los
dominicanos y dominicanas observó con admiración la
forma magistral como el presidente Leonel Fernández y su
equipo de gobierno manejó esa turbulencia cuyos
resultados son reconocidos por los sectores productivos
nacionales y organismos internacionales. La crisis fue
superada, la economía se ha ido recuperando de manera
sostenida y en la actualidad los agentes económicos
tienen confianza en las autoridades gubernamentales
evidenciado esto en las grandes inversiones de capitales
locales y extranjeros realizadas en este periodo lo que
demuestra que las perspectivas del país son buenas y
positivas a corto, mediano y largo plazo.
Es innegable que existen amenazas que atentan contra la
estabilidad económica y la paz social de la Republica.
Es cierto que también existen problemas que afectan al
pueblo que hoy se enfrentan con firmeza para lograr
soluciones viables y sostenibles, muchos de los cuales
fueron esgrimidos o planteados por el Foro Social
Alternativo dentro del pliego de demandas que
presentaron para tratar de justificar la fracasada
huelga general. Pero hay que decir con responsabilidad
que el gobierno de Leonel Fernández y el Partido de la
Liberación Dominicana enfrentó responsablemente y con
gallardía la crisis heredada de la gestión del PRD y ha
implementado planes y programas que han contribuido con
el mejoramiento de las condiciones materiales de vida de
la mayoría del pueblo dominicano. Hay que darle gracias
a Dios que la Republica Dominicana tiene un gobernante
con la capacidad, sapiencia, honestidad y sabiduría del
Presidente Leonel Fernández porque si no hubiese sido
asi la nación estuviera sumida en el caos, el desorden y
quizás al borde de su desaparición.
La inmensa mayoría de la población valora positivamente
los esfuerzos que hace Leonel para que el país siga
progresando y encaminándose por buenos senderos. Eso
angustia y desespera mucho a sus adversarios,
principalmente a aquellos que no supieron aprovechar la
oportunidad que les brindó el pueblo dominicano en el
año 2000 para que hicieran un gobierno bueno y decente
pero que prefirieron dedicarse fundamentalmente a usar
sus posiciones para hacer negocios personales y engrosar
sus fortunas en base al trafico de influencias y
maniobras fraudulentas. Hoy día son los mismos que están
desprestigiados y enterrados políticamente por lo que
han sido descartados para dirigir el Estado por lo menos
por unos cuantos periodos más. Esa es una de las razones
por las que buscan desesperadamente cualquier mecanismo
para tratar de cuestionar al Presidente Fernández y al
gobierno con el objetivo de reducir su popularidad y
aceptación en el electorado nacional. Es asi como
aprovechan esta coyuntura para “contaminar” las demandas
que planteó el Foro Social Alternativo (conformado por
serviles y aliados históricos del PRD-PPH) en el marco
del llamado a una huelga que desde el principio todos
los sectores sensatos del país coincidieron en
calificarla de imprudente e inoportuna. El apoyo público
dado a la misma por Miguel Vargas y el Partido
Revolucionario Dominicano promovió y garantizó el
rechazo de la población y consecuentemente su fracaso,
tal como se ha visto.
El rechazo que le dio el país a la huelga no fue a los
convocantes y organizadores de la misma, sino a los
irresponsables, insensatos e inmaduros politiqueros que
en la recta final de un proceso electoral en el que
participan la apoyaron. Entonces es evidente que el
fracaso de este movimiento huelgario no fue del Foro
Social Alternativo y los grupos populares, sino de
Miguel Vargas Maldonado y el Partido Revolucionario
Dominicano. Estoy convencido que asi mismo fracasarán en
su intento de volver a engañar al pueblo en las
elecciones del 16 de mayo.
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