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Al
nacer Duarte, nació con él el sueño de una república
libre e independiente de toda potencia extrajera; pero
con él, nacieron también sus enemigos.
Muchos de sus enemigos basaron su oposición, en el temor
a lo desconocido.
Otros, lo hicieron refugiándose en la “incapacidad del
pueblo” de derrotar y
repeler al ejercito haitiano.
De los enemigos de los ideales de Duarte, los más
influyentes fueron el grupo pro-haitianos, el pro-español,
el pro-inglés y los separatistas afrancesados quienes,
con el apoyo de Buenaventura Báez, ofrecían la bahía de
Samaná como pago por el apoyo de Francia.
Sin embargo, el objetivo de Duarte y los trinitarios se
impuso y en 1844 se proclamaba a la República Dominicana
como nación soberana e independiente
.
Cualquiera esperaría que, después de tanto sufrimientos
y sacrificios, se estableciera una nación grandiosa,
libre y dedicada al bienestar de sus ciudadanos. Pero no
sucedió así.
Tan pronto como el último haitiano fue expulsado del
territorio dominicano, los enemigos de Duarte comenzaron
a conspirar contra la soberanía de la recién nacida
nación.
Primera muerte de Duarte
Buenaventura Báez y Pedro Santana, bajo el pretexto de
que éramos “incapaces” de mantener nuestra independencia
sin el protectorado de una potencia extranjera,
encadenaron y deportaron, con el fin de lograr sus
objetivos, a Duarte, Sánchez,
y a Mella, los principales promotores y responsables del
nacimiento de la República Dominicana.
El enemigo había triunfado. El sueño de Duarte había
perecido y para el 1861 se daban toques finales a la
“Gran Traición de Santana”; la anexión a España y el
retorno de la nación al colonialismo.
Duarte vuelve a nacer
En agosto del 1863, renacen los ideales duartianos y
como consecuencia, se inicia la guerra restauradoras,
con la activa participación del General Luperon.
La guerra de la Restauración termina el 10 de julio del
1865 con el retiro de las tropas españolas dando inicio
a la Segunda República.
Tan pronto como el último español fue retirado del
territorio dominicano, los enemigos de Duarte volvieron
a conspirar contra la soberanía de la nación.
Algunos de los antiguos enemigos habían desaparecidos
mientras que otros florecían usando como táctica el
terror, el miedo y la “incapacidad” de los dominicanos
para defender su nación ante la “inminente” invasión
haitiana.
Los enemigos eran diferentes, pero el objetivo
permanecía igual, anexarnos a una potencia extranjera.
En esta ocasión a los Estados Unidos.
Duarte vuelve a morir
Los enemigos de Duarte, sin otra visión que la de anexar
la república, crean las condiciones para que Duarte
vuelva a morir. Así, el 24 de noviembre del 1916
desaparece la segunda república, bajos las botas del
yanqui invasor y con ella el sueño de Duarte y de todos
los dominicanos que soñamos con una nación libre.
El renacimiento de Duarte
Los sufrimientos causados por la dominación haitiana,
los causados por los gobernadores extranjeros, los
causados por los enemigos de Duarte, los causados por la
invasión yanqui y los causados por la tiranía de
Trujillo crearon las
condiciones para que otra clase de enemigo, los
aduladores del tirano, se desarrollara. Pero además,
crearon las condiciones para que la semilla duartiana
germinara una vez más.
Duarte se levantaba de entre los muertos y, con el
ajusticiamiento del dictador, abrió la brecha por la
cual se infiltraría el rayo de luz que despertaría los
adormecidos sueños de patria y libertad.
Tercera muerte de Duarte
Tan pronto como el último Trujillo abandonó el
territorio dominicano, los enemigos de Duarte volvieron
a conspirar contra la soberanía de la nación.
Estos, haciendo uso del entreguismo, trataron de
mantener el poder y el estatus quo que los 30 años de
atrocidades le permitieron lograr.
Duarte se desvanece entre los sufrimientos del pueblo y
se desvanecía con él, el sabor a libertad que el
ajusticiamiento del tirano dejó en los labios de los que
se llegaron a enterar.
Todavía hay Duarte
La presión ejercida por los ciudadanos que
experimentaron las delicias de la libertad y las
ejercidas por Estados Unidos y otros países extranjeros
trajeron como consecuencia la implementación de sistema
“democrático” y un llamado a
elecciones.
Duarte volvió a nacer, y con él, el triunfo del profesor
Juan Bosch.
Duarte herido de muerte
Tan pronto es declarado el triunfo de Bosch, los
enemigos de Duarte vuelven a
conspirar contra la soberanía de la nación, hiriendo de
gravedad, con un golpe
militar, la tan accidentada independencia del país.
Duarte nace y muere
El nacimiento de Duarte genera los reclamos de la vuelta
a la constitucionalidad y provoca la gloriosa gesta de
Abril. Sin embargo, sus ideales vuelven a ser pisoteados
por las botas del yanqui invasor, en franca violación a
los mandatos
democráticos que predican sus gobernantes.
Duarte vuelve a morir, mientras que sus enemigos
prosperan bajo el apoyo del, ahora, imperio
norteamericano.
PRSC, PRD y PLD
Los enemigos cambian, pero sus propósitos son los mismos;
tildarnos de “incapaces” para vendernos la idea de que
necesitamos la “ayuda” de algún imperio para resolver
nuestros problemas mientras que ellos, los enemigos de
Duarte, siendo serviles, puedan perpetuarse en el poder
a expensa del bienestar de los miles y miles de Duarte
que se preparan para volver a nacer.
Cumpleaños de Duarte
Hoy es 26 de enero y me pregunto:
¿Que estaremos celebrando hoy?
¿El 195 aniversario del nacimiento de Duarte, o el
renacimiento de Duarte?
De todas formas, y en nombre de los que esperan su
nacimiento decimos…
Duarte, feliz cumpleaños.
felipe@lora.org
Para ser publicado el 26 de enero del 2008 |