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Telésforo Isaac |
En la Biblia, así
como en muchos pueblos del pasado y de ahora,
los nombres dados a los que nacen son
importantes. Poner nombre a una persona,
generalmente, tiene un significado especial.
Puede ser motivado a una relación con una
personalidad importante (un héroe, santo,
maestro); como también anunciar la expectativa
de lo que sería el hijo (a); o revelar un
acontecimiento de grato recuerdo de los padres,
o identificar el sujeto con un lugar de origen o
nacimiento.
El nombre de una persona podría ser cambiado
cuando una experiencia vivida es significante
por razones de conversión, toma de nueva
identidad, o posición social.
Tanto en el Antiguo como en el Nuevo Testamento,
hay ejemplos de cómo y por qué se daban los
nombres a los que iban a nacer o por qué una
persona se cambiaba de nombre.
Uno de los primeros ejemplos a tomar en
consideración es el nombre de ‘Abran’, que luego
fue cambiado por ‘Abraham’. Abraham, fue el
primer gran patriarca de Israel y para los
judíos y los cristianos, él es el padre de los
fieles.
Dios llamó a Abran y le dijo: “Deja tu tierra,
tus parientes y la casa de tus padres, para ir a
la tierra que yo te voy a mostrar” (Génesis
12:1). El patriarca obedeció y Dios hizo un
pacto con él, diciéndole: “Tú serás el padre de
muchas naciones, y ya no vas a llamarte ‘Abran’.
Desde ahora te llamarán ‘Abraham’, porque te voy
hacer padre de muchas naciones” (Génesis
17:4-5).
‘Abran’ se casó con
‘Sarai’ (Génesis 11:31) y luego de un tiempo
Dios le cambió el nombre a ‘Sarai’ por ‘Sara’,
diciéndole a Abraham: “Tu esposa ‘Sarai’, ya no
se va llamar así. Desde ahora en adelante se
llamará ‘Sara’. La voy a bendecir. Ella será la
madre de muchas naciones…” (Génesis 17: 15-16).
Dios le prometió hijos a los esposos Abraham y
Sara, siendo ellos muy ancianos.
Cuando esto fue
anunciado, Sara no pudo aguantar la risa. Mas,
de acuerdo a la promesa del Señor, nació un niño;
y el nombre que Abraham le puso al hijo fue
Isaac (el nombre Isaac en hebreo quiere decir ‘risa’).
Jacob fue otro personaje a quien se le cambió el
nombre. “Jacob, quien tuvo una lucha en que se
le safó la coyuntura de la cadera, pero, fue
bendecido y desde entonces su nombre fue
cambiado a Israel “porque luchó con Dios y con
los hombres y salió vencedor” (Génesis 32:28).
Cuando el rey Nabucodonosor llevó a parte del
pueblo hebreo a Babilonia, entre éstos estaban
unos jóvenes de la tribu de Judá, cuyos nombres
eran: Daniel, Ananías, Misael y Azarías, a
quienes el jefe del servicio del palacio les
cambió de nombre: a Daniel le puso Beltsasar; a
Ananías, Sadrac; a Misael, Mesac y a Azarías,
Abed-nego. Los nombres judíos fueron cambiados
por nombres asirios.
Juan el Bautista, fue hijo de un sacerdote
llamado Zacarías y su esposa Isabel. Cuando
Zacarías fue informado que su esposa Isabel
tendría un hijo cuyo nombre sería Juan, esté
dudó de esta posibilidad, dada la edad de los
esposos y quedó mudo hasta que nació el niño.
Los vecinos y parientes querían ponerle el
nombre de su padre al niño, pero Zacarías
escribió en una tabla: “Su nombre es Juan”.
Todos se preguntaban: “¿Qué llegará a ser este
niño? Porque ciertamente el Señor mostraba su
poder en favor de él”. “En aquellos tiempos los
primeros hijos varones, generalmente llevaban el
nombre de su padre, pero Zacarías le puso Juan a
su hijo” (San Lucas 1:5-ss)
El cambio de nombre más conocido en el Nuevo
Testamento es el de Saulo, el fariseo, a Pablo,
el Apostal a los gentiles, convertido en ruta de
Jerusalén a Damasco cuando perseguía a los
cristianos. (Hechos 9:1-18; 13:9)
Jesús de Nazaret, es el personaje bíblico y
mundial que más nombres o apelativos tiene. El
nombre fue dado por el Ángel Gabriel cuando
anunció el nacimiento de Jesús a una mujer
virgen llamada María y le dijo: “Tendrás un hijo
y le pondrás por nombre ‘Jesús’. Será un gran
hombre, al que llamarán Hijo de Dios altísimo, y
Dios el Señor lo hará rey, como su antepasado
David, para que reine por siempre en la nación
de Israel. Su reino no tendrá fin” (San Lucas 1:
26-38).
A continuación, hay una síntesis de algunos de
los nombres dados a Jesús en el Nuevo Testamento:
San Mateo 1:23 - “Enmanuel” (Dios con nosotros)
San Mateo 13:55 – “Jesús, el hijo del carpintero
y su madre es María”
San Mateo 24:19 – “Jesús de Nazaret” (para
distinguirlo de Jesús Barrabás)
San Marcos 6:3 – “Jesús, hijo de María”
San Marcos 8:31; 9:31; San Juan 3:14-15 – “Hijo
del Hombre”
San Marcos 10:47 – “Jesús, Hijo de David”
San Lucas 4:22; San Juan 1: 45; 6:41 - “Jesús,
hijo de José”
Hechos 11:26 – “Cristo” (los gentiles
prefirieron llamar a Jesús por su nombre/
apelativo o titulo teológico.
Fue en Antioquia,
Grecia, población de no judíos, donde por
primera vez se les dio a los discípulos el
nombre de cristianos).
Algunos padres, en nuestros días, ponen nombres
a sus hijos e hijas que son combinaciones de dos
o tres palabras. A veces son de deportistas, de
artistas, de revolucionarios, o de políticos.
Hay nombres que son creaciones difíciles de
pronunciar y aun más complicados para deletrear.
Esto puede causar burlas y problemas de
documentación; por tanto, poner nombre a un
vástago, debe ser bien pensado para no crearle
problemas al descendiente. |