|
Buena
parte de los más de 4 millones de inmigrantes que han
venido a España, en los últimos 10 años, son
latinoamericanos. Esto ha supuesto un ahorro
extraordinario para el gobierno español; ya que son
personas en edad de trabajar, y no necesitan una
inversión previa de la administración en su crecimiento
y formación, como ocurre con los hijos nacidos en
España, que hasta que han crecido, he ingresan en el
mercado laboral, el Estado tiene que invertir en ellos.
También la banca y los ricos han encontrado en el
inmigrante un rico filón, con las comisiones por las
transferencias de divisas a sus países de origen y con
los préstamos a interés abusivo. A su vez, los ricos
empresarios han obtenido pingues beneficios con
contrataciones en negro, salarios bajos, contratos
precarios, etc. Incremento de inmigrantes, que ha
saturado la demanda de alojamiento, subiendo de forma
desorbitada los precios de alquileres e hipotecas.
Como consecuencia, la calidad de vida y poder
adquisitivo del trabajador nacional ha sufrido una
notable merma y la diferencia entre ricos y pobres ha
aumentado.
Se comprueba, que para los ricos del mundo, el tercer
mundo y los países en vías de desarrollo son “el gran
paritorio de la tierra”, de donde sacar infinita mano de
obra gratis para la explotación y para la guerra, pues
no necesitan nada para su formación. Basta con difundir
entre los pobres, que “los hijos son el futuro” para que
los ricos se hagan más ricos y los pobres más pobres.
Como pobres, como obreros, nuestro deber es crear
situaciones de emergencia para los ricos, y eso solo se
consigue reduciendo la natalidad, un hijo por pareja,
dos como mucho, y si no hay trabajo seguro ninguno. Ni
Ong, ni sindicatos, ni partidos políticos… nadie
consigue tantos derechos, como una sociedad que tiene
pocos hijos.
El preservativo, la píldora y en ultimo extremo el
aborto, son nuestras únicas armas para conseguir un
mundo sin desigualdades, sin la explotación de los ricos.
Un medio de que cada trabajador sea un tesoro, algo
insustituible, porque no hay piezas de recambio.
Es la única forma de conseguir, que los ricos repartan
los beneficios del trabajo entre todos los trabajadores:
el fin de los ricos y de los pobres. Ánimos amigas y
amigos obreros, el futuro del mundo esta en nuestras
manos, si traemos pocos hijos a el. “Bienaventurados
vosotros los pobres, porque vuestro es el reino de Dios”
Lucas 6-20
Un obrero de iglesia pobre. |