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La
fiebre aviar está amenazando los negocios de pollos y
huevos en la República Dominicana. A mi entender, las
autoridades pertinentes están tratando de
“resolver” el problema. No el problema de la fiebre
aviar, sino el problema que han creado las declaraciones
del novato Secretario de Agricultura, quien parece no
conocer mucho de política exterior.
Analicemos los hechos
Los productores de pollos y huevos están al grito. Piden
que el gobierno, enérgicamente, enfrente el problema.
Nuestro principal comprador, la nación haitiana, velando
por la salud de sus ciudadanos, ha declarado una
moratoria en la importación de ambos productos avícola.
Nuestros funcionarios, han pedido, primero y exigido
después que el gobierno haitiano abra la frontera a los
huevos y a los pollos dominicanos.
Los haitianos enviaron comisiones para investigar.
Nuestro gobierno creó comisiones para exigir.
Se reunieron delegaciones de ambos países para tratar la
mini-crisis.
Se contrataron expertos dominicanos para analizar la
situación y para calmar la población.
El experto aseguró que todo estaba bien, pero aconsejó
cocer la carne de pollo muy bien antes de consumirla.
EL gobierno dominicano anunció que el Banco Mundial
aprobó un préstamo de 900 mil dólares para la República
Dominicana, a fin de aumentar los esfuerzos que se hacen
en contra del virus.
Además, el secretario de Salud Pública indicó que se
activó el Sistema de Vigilancia Epidemiológica en la
zona de Higüey donde fue detectado el virus.
Las lidias de gallos fueron suspendidas por un mes en
todo el territorio nacional como parte de un programa
preventivo de las autoridades sanitarias contra la
fiebre aviar.
El gobierno haitiano ha extendido su prohibición.
Y los granjeros pierden millones de pesos diariamente.
Basado en todo lo anterior, y sin tratar de convertir la
delicada situación en una situación de humor de risas y
carcajadas, he aquí la última medida tomada por nuestros
representantes.
CERRAR LA FRONTERA A TODOS LOS PRODUCTOS DOMINICANOS.
¡Que dominicanada! |