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Ahora resulta que el canciller dominicano, Carlos
Morales, está exigiendo que periódico español, El País,
publique una aclaración sobre un reportaje en el cual se
identifica al prócer dominicano Juan Pablo Duarte como
el fundador de La
Trinitaria.
Sin entrar en detalles, el canciller, ignora el resto
del reportaje que trata de un grupo de dominicano que,
radicado en España, se han constituido en una banda
criminal haciéndose llamar los Trinitarios.
El reportaje detalla las reglas por la que el grupo
criminal se rige y trata de dar a conocer, sin mucha
indagación por parte del autor, del origen del nombre
Los Trinitarios.
El autor, Jose Antonio Hernández, hace mención de Duarte
al agregar que los Trinitarios, refiriéndose al grupo de
criminales (no a la agrupación formada por Duarte) “
cuando se ven en la calle, se saludan con la contraseña
"Amor de
Patria". "Dios, Patria y Libertad" es su eslogan, en
referencia a las ideas que expandió el creador del grupo,
el dominicano Juan Pablo Duarte”.
Definitivamente una falta de tacto por parte del autor
del artículo pues da a entender que Duarte es el
fundador del grupo de criminales que está azotando a
España.
Sin embargo, lo que no menciona el canciller es el hecho
de que algunos de nuestros ciudadanos, tratando de
encontrar la mejoría económica que le niega el país,
decidieron marcharse a lugares lejanos, donde por la
falta de preparación,
han visto como única opción, la de convertirse en
criminales y antisociales.
Esta en mano de los dominicanos residentes en España
denunciar y exigir que el grupo de dominicanos, que han
manchado el nombre de los Trinitarios y a la vez de Juan
Pablo Duarte sean llevado ante los tribunales españoles
para que paguen
por sus crímenes y por el atrevimiento de nombrar una
organización de rateros y criminales con el nombre
glorioso de La Trinitaria.
Aquí, en nuestro país, el canciller, los que cacarean y
todo el pueblo dominicano deberían aunar esfuerzos para
exigir que el sistema educativo dominicano cumpla con su
papel primordial, que es, entre otra cosas, la enseñanza
de moral y cívica, así como el de inculcar el
patriotismo y el respeto por nuestros valores y nuestros
héroes.
Estoy de acuerdo con el canciller en cuanto a lo de
demandar una explicación, pero del periódico español,
sino de nuestras instituciones educativas que están
hiriendo, con sus productos, la sensitividad patriótica
de los dominicanos.
Felipe Lora
14 de enero, del 2008
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